Con el paso del tiempo aquello que comenzó como una distracción, como una aventura, se ha terminado por transformar en una pasión, en un argumento de futuro. Con los troyanos y aledaños estamos contruyendo no sólo un sendero cultural, sino una amistad a veces dejada en un segundo plano. Los troyanos, unos más que otros, son parte de la familia de los amigos. Son ya casi catorce años y aún no nos conocemos del todo, pero a cada proyecto, a cada 'locura' que emprendemos me satisface más haber dejado atrás la estupidez que un día me llevó a la distancia. Ahora, no me imagino sin ellos y nuestras locuras, llenas de ilusión y trabajo, mucho trabajo, más del que se creen quienes nos ven como un simple grupo de amigos haciendo algo que les gusta.
Ahora, en medio de una crisis de voluntades en la cultura de las Islas, seguimos apostando (y muchos por nostros, gracias) por hacer del teatro una vía para la cultura, para el conocimeinto, tanto de los que participan en su creación -valientes ellos- como del público. Vienen meses intensos donde, de nuevo, nos subiremos a los escenarios (o a cualquier esquina, tanto nos da) para seguir siendo troyanos.
martes, 7 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario