miércoles, 13 de agosto de 2008

De vuelta

La vagancia, el hecho de estar agostado, ha tenido abandonado el cuaderno de bitácoras que, no obstante, creo que sigue siendo un coto unipersonasl, el mío. En un mes de relativa calma he concluido la lectura, maravillosa, de La Princesa prometida y ahora me embarco en un mediático Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson.

Lo mejor de este paréntesis ha sido la experiencia de Realexo 2008, que se merecerá una mención más amplia. Como resumen, buena gente, buen ambiente y mucho teatro. Genial.

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