miércoles, 2 de julio de 2008

Pestilencia

En la cosa, la cosa anda revuelta. La guerra de los medios es, desde hace tiempo, un conflicto meramente económico, de cuentas de resultados, de balances finacieros, que nada tiene que ver con la ideología, la forma de hacer periodismo y, lo que es más grave, con los ciudadanos, con los televidentes, oyentes y lectores de los que se supone viven y para los que trabajan los profesionales de la cosa periodística. Canarias apesta en en ese sentido. Si hace tiempo se perdió el rumbo, ahora, aún más perdidos, navegan en aguas putrefactas. Algunos, demasiados, bogan a gusto en esta pestilente situación y lejos de intentar ser periodistas se convierten en chupacharcos que dejan a un lado esta impresionante profesión (con oscuros más que claros, pero maravillosa profesión). Y no me refiero a los currantes a pie de calle (algunos ya tienen suficiente con sobrevivir y llegar a fianle de mes).

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